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Conductores del Transporte Urbano en Caracas acorralados por la hiperinflación

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Por Jesús Matheus Linares/ Fotos Alfredo Coronas Buil

El transporte urbano en la Gran Caracas es uno de los reflejos de la grave situación que viven los ciudadanos en el día a día. De un parque automotor de 20 mil unidades que prestaban servicio público, ahora solo quedan 2 mil para los cinco municipios: Baruta, El Hatillo, Sucre, Libertador  y Chacao. Esto ha originado que la tarifa del transporte urbano haya subido de 15 bolívares soberanos, como estaba regulado, a 70 y hasta 100 bolívares soberanos.

Para Hugo Ocando, presidente de la Asociación Civil Conductores de Casalta, Chacaíto, Cafetal y presidente del Bloque de Conductores del Oeste, “los conductores estamos trabajando como todos los venezolanos a pérdida”. Explicó que en la actualidad solo están trabajando el 10 por ciento de las unidades, unas dos mil unidades.

–Eso significa que casi el 90 por ciento de los compañeros está en quiebra, porque no están trabajando debido a causas mayores. Nosotros estamos trabajando como quien dice por amor al arte, unidad que se para, unidad que no podemos ponerla a funcionar. Los costos para reparaciones son muy ínfimos y no nos alcanza para mantener la unidad y a la familia, refirió.

Tarifa irreal

–¿Cómo tabulan ustedes el costo del pasaje, de acuerdo a cada línea o ruta específica?

–Nosotros nos reunimos los presidentes de la cada línea, en una asamblea junto al organismo competente. Pero, en Venezuela la tarifa se ha perdido, aquí la tarifa es social y política y no se ajusta a los gastos reales que tiene que cubrir cada conductor.

Señaló que a nivel mundial, en las principales ciudades existe una media para el cobro del pasaje.

“En Latinoamérica por ejemplo un pasaje oscila entre un dólar y un dólar y cincuenta centavos, y Venezuela es la excepción, todos los repuestos que necesitamos cuesta comprarlos porque los venden en dólares”.

Ocando citó como ejemplo el dólar que coloca el gobierno a través de la tasa Dicom de 3 mil bolívares, “entendemos que el usuario no lo puede pagar” y el gobierno dice que va a dar un aporte para la adquisición de los repuestos y no lo hace, “lo que se convierte en la paralización de las unidades de transporte”.

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El presidente del Bloque de Conductores del Oeste, indicó que el Gobierno ofreció el año pasado dos mil créditos, mil para la gran Caracas y los otros mil para el resto del país. Los transportistas gastaron dinero en llenar los requisitos  que piden los bancos y al final no les dieron ni uno de esos créditos, porque no califican para pagar un crédito.

“Es dañino eso que le han hecho al transporte, que dependamos un 99% que el Gobierno nos ayude, sino no podemos funcionar lamentablemente y eso es algo irresponsable porque si el Gobierno no tiene los dólares (…) entonces si no me vende un caucho no puedo trabajar”.

Añadió que por esos motivos es que la gente anda “en las mal llamadas perreras o carabineras, en los camiones que no es el deber ser, es algo denigrante, un usuario montarse en ese tipo de transporte cuando aquí nosotros así sea con muy mala calidad, que nos critican, somos un mal necesario, tenemos más de 60 años prestándote servicio”.

–¿Cuál es el costo aproximado de los cauchos y otros repuestos, en aproximación a lo que ustedes ganan con la prestación del servicio?

–Al gobierno no le gusta mucho lo que nosotros decimos. El gobierno cuando nos vende un aceite, que no lo vende desde octubre del 2018, nos vendió un poquito de cauchos, 400 baterías, cuando nos los vende el gobierno por supuesto que tenemos que cobrar un pasaje subsidiado. 10 mil soberanos los cauchos, 8 mil soberanos  las baterías y el aceite no nos lo ponen a ese precio porque hace mucho tiempo que no nos venden, pero es que nosotros no vivimos solamente de esos tres insumos, acotó.

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Todo está dolarizado

Ocando manifestó que las unidades de transporte además están compuestas por otros repuestos, y piezas mecánicas,  “si nos van a vender solo tres que pasa con los otros”.

–Hay una serie de insumos que nosotros requerimos, cuando nosotros tenemos que ir al mercado a comprar los repuestos, no tenemos problemas porque se consiguen, el caso es que están por ejemplo un caucho entre 100 y 150 mil soberanos, unos 150 a 200 dólares, entonces ya no podemos comprar ni siquiera una batería, que está costando 150 mil soberanos, ¿cómo hacemos?

Señaló que por esa razón hay que cobrar un incremento en el pasaje.

“Nosotros aquí en Caracas tenemos una tarifa regulada en 15 bolívares, el gobierno sabe que estamos cobrando por encima de 50 bolívares al usuario.”

–Si no ajustamos la tarifa nosotros no podemos seguir trabajando, y eso que estamos trabajando a pérdidas.

Una camioneta de las llamadas Encava, que transporta a 32 personas en la rutas urbanas de la Gran Caracas, tiene seis neumáticos y cada uno vale 150 dólares aproximadamente, las bujías entre 25 y 30 dólares. Lo único “barato” es el gasoil (combustible) que sale 4 bolívares (unos 40 litros) el resto de los repuestos están dolarizados.

Esto ha hecho que muchas unidades de transporte estén prácticamente paralizadas y los ciudadanos de “a pie” en “La Sultana del Ávila” tengan que pasar las de Caín para poder desplazarse todos los días a sus lugares de trabajo.

A eso le añadimos que las tarifas del transporte urbano caraqueño varían entre 50 bolívares y 70 bolívares de los llamados “soberanos”, pese a que existe una disposición oficial que lo regula en 15 bolívares.

“Pero es que lo que cobramos no alcanza para cubrir los costos de la unidad”, sostuvo Eladio Rincón, un conductor que todos los días va desde Las Fuentes en El Paraíso hasta el Hospital de Niños en San Bernardino.

Piratear para resolver

Rincón contó que a veces ante la falta de pasajeros para San Bernardino, la cual es su ruta habitual, tiene que “piratear” desde Capitolio a Los Mecedores. En la parada de la estación del Metro, en Capitolio, se aglomeran pasajeros que se dirigen hacia Los Mecedores, el Hospital “Vargas” o la avenida Panteón, pero ante la falta de unidades de transporte de la línea que debe prestar servicio allí, conductores de otras rutas realizan los traslados, “nosotros colaboramos con las personas para trasladarlos”.

–¿Y cuánto cobran?

–Yo cobro 50 bolívares, que es lo que estipula la directiva de la línea, acota.

–¿Y por qué no cobra 70 bolívares como lo hacen otras líneas?

–Bueno, se de algunas otras líneas que cobran 70 bolívares, o hasta 100 bolívares en las rutas que van por la avenida Urdaneta, o van hasta Petare, Nosotros cobramos lo que nos dice la directiva de la línea. Estamos esperando que se reúnan con el Gobierno para llegar a un nuevo aumento. El dinero que recibimos no nos alcanza, por eso nos ayudamos llevando estos pasajeros en esta ruta, Capitolio-Los Mecedores, refirió.

En esta última zona de la ciudad, existe la Línea San José que cubría la ruta de San Agustín hasta Los Mecedores, en la zona norte de la ciudad. De 158 unidades que operaban normalmente en turnos de cada 3 a cinco minutos, solo quedan operativas unas 8 camionetas. Las demás están paradas por falta de repuestos, tales como baterías, cauchos, bujías, amortiguadores, que no se consiguen y si los encuentran los precios son inaccesibles.

Por otro lado hay conductores como los que cubren la ruta Coche-El Valle- La Hoyada-San José, que desde principio de enero ya cobraban la tarifa en 50 bolívares soberanos. Y las personas tienen que cancelarlos porque “cómo llegamos al trabajo” declaró  Matilde González, una enfermera que labora en el Hospital José María Vargas, en San José.

“Lo peor no es pagar los 50 bolívares, sino que ahora les ha dado por llevarlo a uno desde Coche o El Valle hasta La Hoyada, de allí hasta San José hay que pagar otros 50 bolívares, lo que significa que yo gasto en cinco días mil bolívares para ir y venir a mi casa, en Coche. Además de gastar 4 mil bolívares solo en pasaje, y el dinero no alcanza y uno tiene que comer. No mijo, esto ya no se aguanta”.