Historias de Vida

Emprendimiento tricolor se pasea por el mundo

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A sus 51 años de edad, Rider Monasterios, no imaginó tener que montar un negocio de comida junto a su familia como parte de un emprendimiento, debido a la crisis que atraviesa Venezuela. Es de Maracay, al centro del país y hace poco más de un año, decidió partir a tierras argentinas, donde su hijo mayor tenía ya dos años radicado.

“Su insistencia nos trajo. Teníamos más de 17 años en Venezuela como comerciantes de ropa. Siempre viajábamos a Los Ángeles a comprar mercancía, pero la situación nos obligó a salir. Al llegar a Buenos Aires iniciamos con ropa también, pero un año atrás decidimos probar con la comida. En principio lo hicimos desde el apartamento y hace tres meses abrimos el local que ha sido muy exitoso”, cuenta orgullosamente Rider, mientras prepara un arroz chino al estilo venezolano, el cual es la especialidad de la casa.

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Intato Restobar, es el nombre que se le dio al negocio, el cual ha sido un emprendimiento totalmente familiar, pues ahí se conjugan los integrantes de los Monasterios, cada uno con una tarea distinta, desde la preparación de comida, la administración y el delivery. Incluso han generado empleo, y por supuesto que ha sido a venezolanos.

“Tratamos de tener un sabor venezolano para que los comensales se sientan como en casa. Próximamente vamos a tener nuevos platos, incluyendo el navideño por la época decembrina (…) Cada 15 días tratamos de preparar nuevas especialidades para así cubrir la inquietud del paladar de nuestros clientes, que no sólo han sido venezolanos, sino también argentinos”.

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Foto: Carlos Iván Suárez