El Poder

“Paquetazo” económico incrementó en más de 1000% servicios públicos

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Maiker Yriarte

Es muy común de regímenes totalitarios mantener el control social, subordinar a la población a través de mecanismos en los cuales la libertad no sea el principio ético. Venezuela, históricamente, ha sido un país gobernado por caudillos y la fuerza militar, el Gobierno de Nicolás Maduro no es la excepción.

El populismo ha sido un mal que se ha instaurado en Venezuela en los últimos años. El Poder Ejecutivo parece tener miedo cuando se habla de ajustes y pago de servicios, cuando lo normal sería que cada ciudadano cancele lo que debe ser.

Aún en pleno Siglo XXI, hablar de medidas económicas ha sido un tabú en una Venezuela subdesarrollada y es que desde 1989 se mantiene el recuerdo de El Caracazo tanto en los que lo vivieron, como en los que han alimentado el imaginario colectivo, bien sea por las referencias familiares o bibliográficas.

Actualmente el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, aunque fue reelecto el pasado 20 de mayo por un nuevo período, registra una popularidad muy baja que se refleja en la calle. Las políticas económicas que se han tomado desde que Hugo Chávez está en el poder, parece que llegaron a su desenlace y ante eso, no hay decisión que pueda mejorar el estatus de un país con hiperinflación y con una pobreza que según la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) es de 87%.

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Aumento de precios que se avecina en Venezuela

En el año 89, en Guarenas, inició una rebelión social en rechazo a las medidas del entonces presidente Carlos Andrés Pérez. El chavismo ha utilizado este actuar de la población como victorioso por imponerse ante “medidas neoliberales”, amparadas por el Fondo Monetario Internacional. CAP intentaba liberar precios de alimentos, menos en 18 renglones de la cesta básica, ajustar las tarifas del transporte público en 30%, ajustar 100% el precio de la gasolina, aumentar durante tres años el precio de productos derivados del petróleo, ajustar el precio de los servicios públicos, eliminar la tasa de cambio preferencial y congelar los cambios en la administración pública. El resultado fue el rechazo masivo en las calles del país.

Han pasado 29 años y la historia, de manera cíclica, parece repetirse. En medio de una crisis económica y política, el Gobierno de Maduro decide eliminar cinco ceros a la moneda nacional, medida que justifica el aumento descomunal de servicios como gasolina, agua, electricidad, pasaje, entre otros.

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“Esto no es un paquetazo”

Hablando de prosperidad económica, Tareck El Aissami, vicepresidente del Área Económica de Maduro intentó explicar las medidas aplicadas a partir del 20 de agosto, fecha en la que entró en vigencia el nuevo cono monetario. Para El Aissami, la población se empoderará y mejorará su poder adquisitivo. “No se trata de un paquetazo para enriquecer a pocos en detrimento de la mayoría”, dijo el oficialista sobre el incremento en más de 1000% de los servicios básico.

Reina Ortegano, caraqueña, pagava antes de la reconversión  entre 40 y 45 mil bolívares mensualmente por el servicio de electricidad. Para ella, este costo es irrisorio ante una economía hiperinflacionaria. Después del 20 de agosto, no hay manera de cancelar menos de 50 bolívares porque la moneda de menor valor es de 0.50 céntimos.

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Según Douglas Barrios, investigador de la Universidad de Harvard, durante los últimos 15 años, el costo de oportunidad del subsidio a la gasolina en Venezuela llegó a los 153 millones de dólares, monto que ha podido ser útil para el desarrollo del país pero es en 2018, cuando Maduro y sus asesores económicos, basados en una guerra económica, decidieron que el combustible debía  ser ajustado y para mantener las políticas populistas, imponen una medida de control llamado carnet de la patria.

Hasta ahora no hay medidas que puedan controlar la crisis económica venezolana, sino acciones populistas que buscan el dominio de la población, la cual a través de protestas sociales de transportistas, grueros y sociedad civil, se negaron a participar en el censo que limitar el uso de la gasolina y adquirirlo a través de subsidio. Mientras Maduro dice que no dará vuelta atrás, la calle habla por sí sola y rechaza el paquetazo que de frente, busca aumentar el precio de los servicios.

Foto: @PresidencialVE