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En las calles no creen en supuesto plan para matar al presidente Maduro

Ana Rodríguez Brazón. – Fotos: Alfredo Coronas

La tarde del 4 de agosto de 2018 transcurría con normalidad, era un sábado cualquiera en medio de la difícil situación que atraviesan los venezolanos, quienes estaban llamados a participar ese fin de semana en el censo automotor convocado por Nicolás Maduro.

Pasadas las 5:00 pm, durante un acto en la Av. Bolívar con motivo del 81 aniversario de la Guardia Nacional, dos drones explotaron cerca de la tarima presidencial, aparentemente era un ataque dirigido contra Nicolás Maduro. El resultado: confusión y el escepticismo.

De inmediato en las redes sociales y por medio de  mensajes de whatsapp los venezolanos viralizaron la información, aunque en su mayoría insistían en que este era una nueva estrategia del Gobierno para desviar la atención de la crisis del país, pues solo en julio se registraron 583 protestas por motivos de salud, laborales y de servicios, según el informe mensual de Voluntad Popular Social.

“No es un hecho real. Es un show para justificar la represión contra la oposición  y desviar la atención de la realidad. Somos escépticos y por eso pienso que fue algo muy mal  montado” aseguró Mauricio Luna, estudiante universitario.

Como Luna, otras personas coinciden con que esto era una nueva olla del Gobierno para dar escarmiento a quienes están calentando la calle. “A Maduro nadie le cree, ahora va a venir con el cuento que lo van a matar. Él es quien nos está matando de hambre y miseria. Seguro van a meter preso a alguien conocido para tratar de engañar al pueblo”, dijo Ricardo Saavedra.

La poca credibilidad del Gobierno da paso diariamente a especulaciones y burlas por parte de los ciudadanos, quienes no fallaron al decir que se buscaba meter preso a algún opositor, pues la noche del martes 7 de agosto, funcionarios del Sebin se llevaron de manera forzosa al diputado Juan Requesens por estar presuntamente involucrado en este atentado, violando el artículo 200 de la Constitución que se refiere a la inmunidad parlamentaria.

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La diligencia oficialista no solo viola las leyes sino que también se apresura en las acciones de amedrentamiento, pues no habían pasado 24 horas y ya el Tribunal Supremo de Justicia emitía como procedente la decisión de enjuiciar a Requesens, que según el Fiscal General de la República designado por la Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, el parlamentario fue detenido en flagrancia.

“Es una estrategia para distraer la realidad. Maduro solo sale en ciertos actos y es una manera de llamar la atención en cadena nacional porque aún tiene público” afirmó Raniero  Hernández.

La  incredulidad a pesar que impera entre los ciudadanos, no es total, pues aseguran que no quieren equivocarse como en caso de Oscar Pérez, cuando muchos pensaron que era algo montado por el Gobierno y terminó siendo verdad.

“Entré en duda porque cuando lo de Óscar Pérez pensamos que era un show , sin embargo en este momento vuelvo a creer que es un show, porque la situación no está nada fácil y cada día mas gente sale a protestar. Esta es una manera de controlar esa situación”, sentenció Victoria Hernández.

Si hubiese sido verdad, cómo se explica que en horas, el mismo 4 de agosto, encontraron a todos los implicados. Además ese día la seguridad respondió muy mal ni siquiera pudieron garantizar la vida de Maduro”, dijo Carlos corona.

Una vez más la credibilidad del Gobierno es cuestionada por los ciudadanos, quienes aseguran que la gestión de Nicolás Maduro solo sirve para afianzarse en el poder y hundir diariamente en la pobreza a los venezolanos.

Crédito foto principal: @Mippcivla