Actualidad Es Noticia

Hiperinflación se devora al tradicional plato navideño

¡Comparte!

 

Por María Fernanda Zambrano

“¿Comerse una hallaquita en la calle? ¡Eso es imposible! Con estos precios quién puede”, expresa Juan Hilario, mientras compra alimentos en un mercado en la avenida Baralt de Caracas, la capital del país.

Es poco probable que Juan pruebe alguno de los tradicionales platos navideños que caracteriza las festividades venezolanas como las hallacas, el pernil o la ensalada de gallina. Al ser consultado, confiesa afligido que no cree que pueda comprarlos. Mucho menos comerlo en la calle o en su casa, debido a los altos costos de los ingredientes que se requieren para hacerlo. 

Precios de espanto y brinco 

El plato navideño también ha desaparecido del menu de los restaurantes que, en años anteriores, los ofrecían desde el mes de noviembre.

Durante un recorrido por diversos restaurantes, ubicados en la avenida Baralt y hacia el centro de Caracas, el equipo de La Tribuna de Todos constató que algunos establecimientos de comida carecían del tradicional plato navideño como consecuencia de sus costos. Así lo argumentan encargados y responsables de administrar estos negocios.

“En una casa se requiere aproximadamente 20mil soberanos para hacer, por lo más bajo, 50 hallacas y ese monto se incrementa con el pasar de los días. Mientras que en un restaurante, por ejemplo, se necesita hacer un monto superior a las 50. Entonces, en cuánto puede uno vender una hallaca, sin contar el pernil, la ensalada de gallina y una rebanada de pan de jamón”, expuso Leonardo Albiera, quien está a cargo de un restaurante situado en la esquina Catedral.

En otras zonas, también del centro de Caracas, se consigue el plato navideño conformado por una hallaca, un trozo pequeño de pernil, una rodaja de pan de jamón y una porción de ensalada de papa y zanahoria. Su precio ronda alrededor de los 5mil soberanos, mientras que una hallaca, si se desea únicamente para llevar, tiene un costo entre 1.500 y 1.800 soberanos. 

Hacia el este de Caracas, específicamente en el Municipio Chacao, se pueden encontrar algunos restaurantes donde también ofrecen a sus clientes el tradicional plato navideño con la misma porción a un costo de alrededor de 7.500 soberanos. 

Pero como Juan, muchos ciudadanos coinciden en que este año se les hará cuesta arriba seguir la tradición de consumir un plato navideño.

“No estoy pendiente de comer un plato navideño en la calle, eso era antes que uno se antojaba y lo podía pagar, eso quedó en el pasado”, dice Marlene Urrieta, quien transitaba por el municipio Chacao.

Otros como José Vidal esperan cobrar su próxima quincena para darse “un gusto, así sea una sola vez. “Trabajo mucho y creo que me lo merezco”, comenta entre risas al pasar. 

La situación económica es tan grave que los precios cambian a medida que pasan las horas.

Ingenio en las cuentas

Una de las razones por las que muchos establecimientos dejaron de vender el plato navideño es la imposibilidad de conseguir algunos ingredientes como por ejemplo: el jamón para realizar el pan.

“Es difícil adquirirlo, eso es un dineral”, afirma el encargado de un restaurante en Chacaíto, donde aún analizan si incluirlo en el plato navideño. 

La misma situación se repite con los ingredientes de las hallacas y la ensalada, cuyos precios varian sin cesar.

“Asegurar estos insumos para lo que resta del mes de diciembre es complicado saberlo. Todos los días el proveedor da un monto distinto y eso nos tumba los diferentes presupuestos para cubrir todo el período navideño”, explica. 

En los sectores ubicados en el oeste de Caracas, las expectativas son menores. Rafaela Urdaneta, cocinera en un local modesto en la zona de Agua Salud, recuerda que antes se ofrecía el tradicional plato a comienzos de diciembre.

“Uno se las ingeniaba y con alegría le ofrecía a los clientes lo mejor, un platico modesto pero sabroso, o por lo menos eso era lo que me decían, que mis hallacas son las mejores”, expresa.

Sin embargo, este año es distinto para ella. A pocos días de la navidad no ha preparado la primera hallaca en su trabajo. Cree, además, que dada la situación no contarán con las ventas diarias que registraban en otros tiempos.

“No he preparado ni la primera masa porque todo lo que se usa para hacer la una hallaca está por las nubes ¡imposible! Estamos tratando de hacer unas pocas para nuestros clientes frecuentes, en las fechas más importantes que vamos a trabajar. Aún no sabemos si será posible, porque la carne y el pollo si no se consiguen, están carísimos y ni hablar del pernil”. 

Foto: Archivo