El Poder Es Noticia

Impacto de sanciones comenzarán a sentirse en abril

¡Comparte!

 

Analistas y exfuncionarios estadounidenses descartan la posibilidad de una intervención militar o humanitaria ordenada por Washington

Por María José Martínez

martinezmarijo@gmail.com

A medida que se acerca el mes de abril se complica aún más el escenario para el gobierno de Nicolás Maduro y su supervivencia, así lo creen analistas y académicos quienes se mantienen evaluando la crisis venezolana.

Lo que ocurrirá en las próximas semanas, cuando comience a sentirse el efecto de las sanciones económicas que la administración del presidente Donald Trump impuso sobre Pdvsa, y la venta de su petróleo, es visto por algunos especialistas como Fran Mora, director del Centro Latinoamericano y del Caribe Kimberly Green de la Universidad de la Florida, como la cuenta regresiva de lo que puede ser su eventual salida del poder.

“El impacto de las sanciones se van a sentir a partir de abril y es ahí el momento clave cuando la continuidad de Nicolás Maduro se pone a prueba, porque si se mantienen las presiones diplomáticas, económicas y se sostiene con apoyo interno, es difícil pensar que sin los recursos necesarios se puede mantener; aún cuando él lo ha venido haciendo en medio de una grave crisis que tiene el país. No estoy seguro y hay serias dudas sobre qué tanto conseguirán financiamiento para el petróleo y otras actividades económicas si los chinos o cualquier otro gobierno que ya le has prestado dinero en ocasiones, esta vez no les proveen el dinero suficiente que requieren para mantenerse”.

No obstante, Mora destaca los esfuerzos del gobierno de Maduro para intentar vender el petróleo venezolano en otros mercados como India, en respuesta a la decisión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, quien estableció que las transacciones extranjeras que compran petróleo a Venezuela mediante el sistema financiero de EEUU, tienen hasta el 28 de abril para ser liquidadas.

“El gobierno de Maduro ha buscado la manera de financiar y recibir dinero por la compra de ese petróleo de India, quien antes compraba entre 150 mil a 200 mil barriles por día y ahora compra entre 400 y hasta 500 mil barriles al día. Estados Unidos tiene que hacer todo lo posible para que no siga esa actividad económica porque le está dando un respiro a Maduro al encontrar algunos que todavía en el sistema financiero están dispuestos a financiarlo. Es costoso para él, eso sí, pero no es imposible que aún pueda recibir dinero por la compra de petróleo, aunque en menor medida”, indica Mora, quien pone en duda si estas estrategias del gobierno de Maduro serán suficientes para mantenerse a largo plazo.

Lea también: Citgo cortaría lazos con PDVSA para protegerse de las sanciones de EEUU

El mes pasado, durante una visita a India, el ministro de petróleo, Manuel Quevedo, indicó que el gobierno de Maduro estaría dispuesto a recibir como forma de pago bienes y productos como alimentos y medicinas. 

No habrá intervención militar

Acádemicos, analistas y exfuncionarios estadounidenses coinciden en descartar la posibilidad de que Estados Unidos pueda intervenir en territorio venezolano, incluso por motivos humanitarios. Además de la falta de consenso por parte de los países y de la región que rechazan la medida, creen que Estados Unidos tampoco está dispuesto a asumir los costos de ser visto como un ejercito de ocupación en un país latinoamericano.

“No creo que Estados Unidos tenga la intención de entrar militarmente. Cuando el presidente dice que todas las opciones estén sobre la mesa no está hablando de una intervención. Es un tema muy delicado porque la presencia de tantos grupos armados como guerrillas, paramilitares y colectivos, obligaría a los Estados Unidos a quedarse y convertirse en un ejército de ocupación”, dijo Astrid Arraras, directora asociada del Departamento de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Florida.

La especialista afirma que no hay condiciones geopolíticas que apoyen la decisión ni siquiera por parte de la comunidad internacional, “que quieren una solución pacífica”, a pesar del respaldo que le han dado a Juan Guaidó.

 

Frank Mora, quien se desempeñó como exsubsecretario de Defensa Adjunto para el Hemisferio Occidental entre 2009 y 2013, recuerda que Donald Trump ha reiterado en varias ocasiones, desde antes de ser elegido presidente de Estados Unidos, su desacuerdo a seguir enviando tropas norteamericanas para resolver problemas internos que no tienen nada que ver con los Estados Unidos.

“La intervención militar no es cuestión simplemente de eliminar al régimen o de acabar con las fuerzas armas venezolanas y neutralizar a Maduro. Eso es lo más fácil. El problema es el día después cuando no haya seguridad en Venezuela, donde hay paramilitares, milicias, colectivos armados, quién va a proveer la seguridad en el país. Tendría que ser Estados Unidos, y por cuánto tiempo estaría Estados Unidos. Eso sería una ocupación de lo cual el presidente ha dicho que no lo va a hacer (…) sería un caos total, las migraciones serían de 3 o 4 millones más de lo que hemos visto, tendría Estados Unidos y la comunidad internacional la coresponsabilidad por un tiempo de mantener la seguridad interna del país. Cualquier planificación de una intervención militar tiene que incluir la ocupación de Venezuela por un tiempo indefinido y la geografía de Venezuela es complicada y para mantener la seguridad no van a ser 25 mil tropas, serían más de 150 mil tropas”, argumenta Mora, quien -por los momentos- descarta un escenario similar a lo ocurrido en Panamá con Manuel Antonio Noriega.

La idea de una intervención militar de Estados Unidos sobre Venezuela fue mecionada incluso por el exdirector interino del FBI, Andrew McCabeen, en su libro “The Threat” recién publicado, donde señala que durante una reunión de seguridad e inteligencia el propio presidente Donald Trump preguntó sobre la posibilidad de intervención

“Eso no quiere decir que lo va a hacer, simplemente fue una pregunta”, añadió Mora.

Lea también: AN llama a presionar por un gobierno de transición y comunidad internacional responde

Un cambio a largo plazo 

Los analistas también coinciden en que cada vez se hace más factible la salida de Nicolás Maduro del poder, pero advierten que será un proceso a largo plazo.

“Maduro no se da cuenta de lo que está pasando porque no está en la realidad y vive en una burbuja. Mi temor es que eso lo hace pensar que está fortalecido cuando en realidad no lo está y cuando una persona vive en ese tipo de burbuja es capaz de hacer mucho daño”, añade Mora, profesor en el Departamento de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de Florida,

Los especialista señalan que es necesario mantener las presiones tanto desde la oposición y el pueblo venezolano como con la comunidad internacional para crear las condiciones exactas  que llevan a aislar y presionar la salida de Maduro.

“Es incierto el futuro, el pueblo venezolano que apoya a Guaidó debe tener paciencia, seguir luchando con presencia en las calles y exigiendo cambio. Esto no va a suceder de la noche a la mañana, va a suceder con más tiempo y no será rápido. Para los que son críticos y creen que, por ejemplo, no entró la ayuda humanitaria, deben ver también que Guaidó logró un gran apoyo internacional y demostrar con evidencia lo que viven los venezolanos. Si una persona busca una salida inmediata se frustraría con la reacción de la comunidad internacional porque se quiere una salida pacífica. La solución es continuar movilizando a su gente”, asegura Arraras, profesora del Departamento de Política y Relaciones Internacionales en la Universidad Internacional de la Florida.

Fotos: Alfredo Coronas/Twitter