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La carta al Niño Jesús, una ilusión politizada

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Por María Fernanda Zambrano

Una de las ilusiones más profundas de los niños al llegar el mes de diciembre es escribir, en su carta al Niño Jesús, sus deseos. Muñecas, carros, ropa, celulares o cualquier objeto que les dé alegría, es lo que más suelen pedir los niños venezolanos para la noche del 24 de diciembre.

Sin embargo, este año el contenido de esas cartas cambió en muchos hogares. El tema político, la situación económica, social e incluso la separación de familias que emigraron por la crisis está influyendo en las peticiones de los niños, quienes cada vez coinciden en pedir que la situación del país cambie.

“Que no se vaya más nadie de mi familia”

Yenny Sánchez es repostera profesional y tiene dos hijas, una de 6 años de edad y otra de 12. Como es costumbre en su casa se mantiene la tradición de hacer la carta al Niño Jesús en familia. Tanto ella como su esposo trabajan arduamente para poder brindarle en sus posibilidades, el bienestar que las pequeñas necesitan.

No obstante, cada vez es más cuesta arriba lograrlo por el costo de los juguetes y porque hay una petición que no está al alcance de ellos. Este año las cartas de las niñas de la familia Rojas Sánchez se empañaron con un tinte político, tristeza y desolación.

“En su carta la más pequeña, además de sus juguetes, colocó que se vaya (Nicolás) Maduro para que puedan volver sus tíos que se fueron del país hace algunos meses y para que sus abuelos no abandonen también Venezuela el próximo mes de enero”, cuenta Yenni con tristeza.

La mayor de sus hijas, de 12 años, además de pedir maquillaje para su edad se unió a los ruegos de su hermana.

“Le pidió a Dios y al Niño Jesús que se acabe toda esta situación del país, que se vaya Maduro, que se vaya este gobierno para que nadie más de sus afectos se vayan de Venezuela y aseguró que lo que más anhela para este año es que sus tíos regresen”.

“Te podrás imaginar el dolor que da ver que un niño pida eso, a mí me da dolor escuchar y ver eso en mis niñas y que ellas tengan que pasar por todo esto”, agrega.

Regalos inaccesibles

Ni Yenny ni su esposo han podido comprar los regalos que pidieron sus hijas. El presupuesto aún es insuficiente ante el alto costo de los juguetes.

“Estamos tratando de convencer a la pequeña que pida otra cosa porque todo lo que pidió es carísimo y tendremos que buscar otras opciones más accesibles”.

Más dinero para mis padres

Otro caso es el de Mirtha Carrasquel. Este año la primera petición de su hijo, de 9, fue pedirle al Niño Jesús que permita un cambio político en el país.

“Querido niño Jesús, que Maduro se vaya, que mis papás puedan tener dinero para que podamos salir y si puedes tráeme un carrito y una pista”, escribió el pequeño en su carta.

Mirtha recuerda que tuvo que contenerse para no llorar al ver la carta de su pequeño.

“Yo jamás me imaginé que mi hijo pidiera esto. Al preguntarle por qué lo puso y porqué no lo cambiaba su respuesta fue: Es lo que más deseo”.

Mirtha cuenta que desde del mes de noviembre pudo comprar el regalo con el ahorro de una parte de sus utilidades, sumadas a las de su esposo y otros trabajos extra.

“De a poco medio reunimos y le compramos lo que pidió porque estaba a nuestro alcance”.

Dolor y resentimiento

Para el educador, terapeuta familiar y fundador de Cecodap, Oscar Misle, la situación actual del país provocó un cambio en la vida de los niños y adolescentes tanto que transformó el contenido de las cartas al Niño Jesús. A su juicio, un reflejo de las carencias, dificultades y malestares que sienten sus familiares y que han sido captadas por los pequeños.

“Las cartas están llenas de dolor, de resentimiento, están mostrando lo que escuchan en la familia, lo que escuchan en la casa, lo que comentan cuando se reúnen los amigos de los padres, en los colegios”, dijo el especialista quien aconsejó a los padres cuidar lo que se habla delante de los niños y más en esta época.

Una oportunidad

Misle asegura que las cartas deberían orientarse hacia un corte más esperanzador y trascendental. Si bien no son únicamente para pedir cosas materiales, el especialista opina que también son una oportunidad para agradecer por la salud y la familia.

También señaló que es normal que los niños manifiesten su deseo por juguetes y ropa que quizás no estén al alcance de los bolsillos de sus padres, por lo que recomendó conversar con ellos y decirles que el Niño Jesús traerá a casa regalos de acuerdo con las posibilidades de la familia.

 “Hay familias que dicen que el Niño Jesús tienen bastante solicitudes y cosas en qué ocuparse, y que es mejor esperar que sea el Niño Jesús quien sorprenda con algo que puede agradar y gustar de igual manera”.

Reconocer el problema

Para el psicólogo Rubén de la Rosa los niños no están ajenos al conflicto que está ocurriendo en el país porque muchos se dan cuenta de la escasez de juguetes y ropa que observan en las tiendas. Es un panorama que los afecta, explica, al comprobar que no pueden salir a otros lugares como lo hacían antes, porque ellos saben lo que pasa.

“No podemos negarle y ni ocultar la realidad. Tampoco debemos sobreexponerlos a informaciones que les hagan daño o que los lleve a desarrollar sentimientos negativos en sus corazones como el odio y el resentimiento que a veces los adultos no piensan que se reflejan en los niños cuando lo manifiestan”.

De la Rosa indica que es importante abordar desde la infancia qué es lo que se está sintiendo el niño, ya que esto le permitirá a los padres unirse más en familia.  Coincide también en que las peticiones al Niño Jesús deben contener esperanzas y deseos.

“Ya no tenemos cosas materiales, pero si tenemos insumos para ser resilientes y tener más empatía por los demás. Los momentos difíciles son de encuentro familiar”. 

Fotos: Cortesía familia Sánchez/ Pixabay